Cuando alguien tiene que buscar su comida en la basura es que algo mal hemos hecho.
¡¡¿Y hoy qué pongo?!!
El título lo dice todo
17 de febrero de 2013
27 de septiembre de 2012
26 de agosto de 2012
Protesta flamenca en Bankia
17 de agosto de 2012
27 de junio de 2012
14 de marzo de 2012
Nos han metido un gol
Desde que estalló la crisis estoy bastante requemado, cual resto de comida en una sartén sin teflón. Uno se levanta y se acuesta escuchando las noticias por si acaso le han bajado el sueldo en un descuido y sin avisar.
Los noticieros vomitan cifras y opiniones que te entran por un oído y te salen por el otro, porque aquí todo el mundo parece saber cuántos millones cuesta cada cosa y por dónde sería mejor recortar. Yo hace un tiempo que vi las barbas de mi vecino recortar, y por eso intento aguantar estoicamente lo mejor que puedo el temporal.
Pero de vez en cuando, salen a la luz noticias de estas que hacen que te cortes en la cara al afeitarte. Me refiero a noticias que te indignan gravemente (como grave es el corte que te haces al afeitarte). En este interés de descubrir, rebuscar o desempolvar papeles, facturas, informes o expedientes de entre los cajones, es donde surge el titular:
Diario AS.com
“Los clubs adeudan a Hacienda 752 millones”. “490 corresponden a Primera División y 184 a Segunda”, dice el subtitular.
La noticia ha dado que hablar hoy, sobre todo entre los pequeños empresarios y autónomos: “deja tú de pagar un mes y ya verás lo que te pasa”, es la idea que más se repite entre ellos.
Y es cierto. Teniendo en cuenta las cifras astronómicas que manejan los clubs, los contratos por cantidades indecentes que se firman para fichar a jugadores y entrenadores; los viajes, las primas (estas no son de riesgo, a no ser que conduzcas a 180 km/h por la Castellana), los caprichos y fiestas, las ventas de camisetas y demás merchandising, parece mentira que sean capaces de deber tal cantidad de millones a la hacienda pública, en definitiva, a todos los españoles.
A estas alturas, puede que ya se imaginen que, quien les escribe no es muy seguidor del fútbol. Bueno, pues ni eso ni todo lo contrario: me gusta el fútbol, pero lo que ustedes ven en las ligas dista mucho de ser lo que es.
Por esto, me indigna más todavía (hasta el punto de casi hacerme enfadar) que haya gente capaz de gritar y manifestar al borde del infar
to en los estadios de fútbol y no sea capaz de hacer lo mismo para exigir el blindaje de la Educación y la Sanidad, para exigir un futuro mejor. Me pregunto si los forofos que aplauden hoy en los campos de fútbol lo harán mañana con tanto entusiasmo cuando nuestros políticos nos digan aquello de que “no hay ni para pipas” y entonces comprendan que por culpa de aquellos que esquivan, evaden o directamente no pagan sus impuestos, sus hijos, sobrinos o nietos no pueden disfrutar de guarderías, escuelas o mejor atención sanitaria.
Quienes hoy son accionistas, socios o lo que sea de un club, deberían sentirse exhortados a que se organicen y convoquen una asamblea para proponer el pago inmediato de lo que es de justicia sea tributado y si tienen que reducir gastos, que hagan como el resto de los mortales, y se abrochen el cinturón.
Me quedo con la sensación de saber que puede que nos hayan metido un gol, pero que le quede claro que el partido acaba de empezar, y lo vamos a ganar.
9 de febrero de 2012
Desatendiendo lo esencial
Cuando la crisis toca a una familia, el ambiente en casa se vuelve gris, de ese tipo de gris que uno solo encuentra en fotografías en blanco y negro.
Papá y mamá discuten por todo. El dinero escasea y ha endurecido las condiciones de vida, el bienestar personal y familiar, que a ellos tanto le duele. Se centran en trabajar, y trabajar, y trabajar, y trabajar… si pueden, mientras buscan “lujos” de los que se puedan prescindir para avanzar un agujero en el cinturón por el que cada vez se sienten más estrangulados.
La erosión desgasta las sonrisas, que se tornan amargas como la tónica que riega la ginebra con las que se ahogan las penas en la cocina. La felicidad es un mero estado que forma parte de una pantomima gestada en la oscuridad del dormitorio conyugal para sedar o despistar el intelecto del más pequeño de la familia.
Tú, consciente de la situación, abrumado por la información que internet, la radio o la tele vomitan constantemente, te sientes apartado, descuidado, no atendido. Encerrado en tu habitación tratas de evadirte a tu manera, sólo; estás creciendo, ya no eres un niño.
En diciembre tu padres se convierten en ogros: has cateado cinco. Ni se lo piensan, ni te preguntan. Ellos solo sentencian: eres culpable.
Pero lo que no te puedes imaginar es que sean capaces de negar su responsabilidad en tu fracaso, ya no en la escuela, en el instituto, si no en la vida que te espera. Tu fracaso es su fracaso. Tu error pesa más sobre ellos que en ti. Aunque lo peor es el cinismo con el que lo viven. Es lo que más te joderá; no lo dudes.
En el 2012, poderes ocultos, intereses políticos y financieros seguirán esculpiendo a golpe de reforma un modelo de sociedad deprimida, apática, triste, oscura. Aún no lo sabes, pero serás muñeco de trapo en manos caprichosas que quienes no han conocido más dolor que el de no poder ganar más dinero.
Te encontrarás tirado en la cuneta, pero no te rescatarán, porque se han desentendido de ti. Eres un lastre, un fracasado. ¿Qué hiciste con tu vida para llegar aquí?
Tumbado, “un lunes al sol”, susurras mientras le das una calada al cigarro: “La Educación es esencial. Lo es todo”.
El café también es amargo.
5 de febrero de 2012
29 de diciembre de 2011
Por nuestro bien, o no
6 de diciembre de 2011
El menos cumún de los sentidos
Murcia, 06/12/2012
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| Detalle de los daños ocasionados por los terremotos a un edificio en la entrada a su garaje. Fotografía: Pablo Alcolea |
25 de agosto de 2011
Las cosas por su nombre
22 de junio de 2011
9 de junio de 2011
En camas de adormidera
28 de mayo de 2011
Españistán. Este país se va a la mierda.
13 de mayo de 2011
Terremoto
Lorca renacerá, como el ave fénix de sus cenizas. Seguro. Ánimo.
Fotografía: “Altar mayor”. Autor: Pablo Alcolea
http://www.flickr.com/photos/encespaico
6 de mayo de 2011
Bastante bien estamos
He hablando por teléfono con un buen amigo esta tarde que me comentaba lo bastante liado que andaba en estos días con el trabajo. Alegre, por un lado, por poder sentirse cansado de trabajar, pero molesto, por otro, por cómo algunos de sus clientes suelen solicitar sus servicios.
Algunos de sus clientes son partidos políticos, que encargan a su empresa los productos que se va a distribuir en nuestro país relacionados con la publicidad de la campaña electoral. El origen de su queja no es tanto por el volumen de trabajo sino, más bien, por los tiempos. Al parecer, encargan la fabricación de estos productos demasiado tarde; tan tarde que tu jornada laboral deja de ser de 8 horas para ser de 12 horas y así cumplir con las fechas de entrega.
En tono divertido, continuaba mi colega diciendo que no se explicaba la magnitud de la descoordinación que al parecer existe en los partidos con respecto a la cuestión de la publicidad impresa. Decía que, sabiendo con meses de antelación cuándo son las elecciones, cómo era posible que hicieran un pedido con tan poco margen de tiempo, en algo que debería estar muy bien programado y, además, listo desde mucho antes de que se inicie la pegada de carteles.
“Si no saben organizarse para preparar unas elecciones, ¿cómo van a saber organizarse para dirigir un país? Bastante bien vamos para lo que podría ser. Y no son unos: son todos.” No son palabras textuales, pero si muy cercanas. Y es cierto, teniendo en cuenta que la organización de un partido político está bien estructurada, con funciones muy bien delimitadas, parece mentira que se llegue a tal calibre de aparente descontrol.
Mientras escribo estas líneas se acaba de dar el pistoletazo de salida de una campaña electoral que ha estado antecedida por dos cuestiones que empiezan a cansar a la opinión pública: la crisis y Bildu, y en estos quince días me parece que vamos a sufrir más que en otras ocasiones.
Pienso que en estos momentos todos deberíamos dar un auténtico ejemplo de democracia y abrir nuestros oídos, nuestros ojos, nuestra mente…. y luego leer, ver, escuchar, para después, meditar bien qué papeleta introducir en el sobre. Creo que es obligación de todos el ser responsables con la elección de quienes nos gobiernan, porque todos, nos guste o no, vamos en el mismo barco.
Solo los ciudadanos responsables con sus deberes podrán exigir responsabilidades a quienes, sentados en los escaños, les representan.
Ilustración: J.R. Mora. www.jrmora.com
26 de abril de 2011
Adiós a la máquina de escribir
The end of the line: Last typewriter factory left in the world closes its doors
22 de abril de 2011
Semana Santa
Estas fechas son interesantes, siempre. Los pueblos y ciudades de tradición semanasantera (¿se podrá decir así?) sacan el arte a las calles, y con él, la tradición, el folklore y los sentimientos.
A estas alturas sucede lo que en Navidad: todo el mundo la celebra, pero nadie la siente. Porque, vamos a ser sinceros y pongamos los puntos sobre las íes: aquellos que lloran porque no han visto procesionar su virgen, no lo hacen por la fe, lo hacen por la tradición. Tradición que pierde su sentido, si te importa lo mismo lo que signifique una talla de Salzillo que un arroz y conejo (y pongo estos dos ejemplos por ser ambos muy murcianos).
Muy esperanzado en que se conserve bien todo el contenido
(artístico para quien le interese, religioso para quien lo practique) que envuelve la semana santa, alzo mi voz contra aquellos que sacan “al santo” a hombros porque lo sienten muy dentro, porque es “la fe de mis mayores”, y son incapaces de darle un euro al negrico que pide en la puerta de supermercado. Alzo mi voz contra aquellos que hacen de las cofradías impenetrables clubs para escogidos, para unos cuantos que utilizan la real cofradía de las narices como medio para realizar contactos y hacer negocios. Alzo mi voz contra aquellos que están más preocupados por las finanzas de la hermandad que por los fines de la hermandad.
Escribo estas líneas mientras oigo las cornetas sonar, el repiquetear de unas cajas chinas, los aplausos de la gente y el tañir de una campana que lanza sus señales a los anderos. Mientras tecleo frente al ordenador, confío también en que quien lea, sepa que existe muchas más semanas santas interesantísimas en España, más de las que el telediario pueda contar.
Por cierto, si alguien le proporcionara trabajo al negrico, seguro que le haría mejor favor que todos los euros dados.
En la imagen, “Cristo resucitado”. Talla de José Hernández Navarro. Fotografía de Pablo Alcolea en http://www.flickr.com/photos/encespaico.
2 de abril de 2011
19 de marzo de 2011
Un mundo en cambio
Hace unos días me fijé que la frecuencia de artículos que he publicado, desde que inauguré este humilde blog personal, ha ido disminuyendo con el paso del tiempo. No puedo decir que este hecho esté en relación a la desmotivación ni a la falta de gusto por teclear para aquel que se aburra más que yo y decida leer lo que pongo; más bien he llegado a la conclusión de que con el tiempo, las responsabilidades y las preocupaciones personales pesan como un yugo que te limita la cantidad de tiempo que puedes dedicar a ciertas actividades.
Pero, pese a todo eso, cada vez que me he sentado delante del ordenador para leer la prensa o frente al televisor he visto o leído alguna crónica o tema que me hacían pensar “esto estaría bien comentarlo en el blog”.
Los acontecimientos de las últimas semanas, la crisis financiera mundial, las revoluciones en Túnez, Egipto, Libia, el aumento de los precios de los combustibles derivados del petróleo, el terremoto y tsunami de Japón y la posterior catástrofe nuclear, me ha hecho pensar en que quizás estemos asistiendo al inicio de un nuevo
orden mundial.
Para mí, que los habitantes de los países del Magreb y oriente medio se alcen en contra de la opresión irracional y egoísta de sus dirigentes en un “basta” definitivo y que el pueblo quiera conducir el futuro de sus naciones hacia un modelo de gobierno democrático es un hecho que se debe apoyar y que marcará un punto de inflexión en la Historia.
Por otro lado, soy de la opinión de que los precios de la gasolina y el gasoil, y los acontecimientos nucleares derivados del tsunami que ha deteriorado seriamente los reactores de una central nuclear de Fukushima en Japón deben ser el revulsivo necesario para que se produzca otra revolución mundial en la búsqueda y la exigencia del desarrollo a gran escala de os instrumentos necesarios para producir energía limpia y barata.
Un cambio en el mundo; un tren que no podemos perder, una oportunidad que debemos aprovechar para tomar las riendas de nuestro propio destino como planeta, como única manera de salvaguardar los Derechos Humanos, el equilibrio internacional y el equilibrio con la madre Tierra.
Imagen: Greenpeace.


