24 de agosto de 2013

"Un twitter" lo tiene cualquiera

Escribo para acallar las voces de la conciencia (verdaderamente tengo miedo de tener más de una y declararme de "personalidad múltiple").

Aunque desaparecido desde hace algún tiempo, sigo al pie del cañón, pegado a la actualidad como se pega la lengua al congelador (no lo intenten; duele) aunque seducido por los 140 caracteres del microblogging (madre mía, como me pille la R.A.E.). Diríamos que este último tiempo no me ha dado para más, ni para menos.

Estos días (ayer y hoy, no sé si también será mañana), se está "retuiteando" y comentando mucho las declaraciones de la alcaldesa de Cádiz. Se las pongo:



La alcaldesa ya se ha ganado una letra en más de una chirigota de carnavales con las declaraciones del vídeo. "¡Quilla, mu bien!".

Pese a la equivocación manifiesta (Twitter es de uso gratuito) y la posibilidad de haberse colado una segunda vez (existen puntos de conexión a redes inalámbricas gratuitas), en el fondo la alcaldesa tiene razón: no siempre damos prioridad a lo que realmente necesitamos.

Hubiera Teófila Martínez acertado más si, en vez de meterse en berenjenales 2.0, hubiera utilizado en su argumentación el ejemplo del tabaco y las cervezas. Para la gente, es más fácil entender que se pueda criticar que se vean personas pidiendo caridad para comer, pero que no prescinden de gastos para tabaco y copas. Y quien dice para alimentarse, puede hablar de otros gastos de igual importancia (ahora que viene la vuelta al cole, pongamos los gastos en material escolar, aunque esto daría para otro tema).

La primera edil de Cádiz tiene razón al lamentarse de estas situaciones, pues los recursos son limitados y siempre hay quien los necesite con urgencia. Y claro, puestos a elegir a quién dar de comer, si a quien no tiene o tiene un poco pero se lo gasta en banalidades, hay que decir la verdad, yo se lo otorgaría al primero.

Tabaco, alcohol, conexión a internet (fija o móvil), telefonía móvil para toda la familia, caprichos...son gastos de lo que uno puede prescindir si está pasando necesidad. Y es posible que todos conozcamos a alguien que, estando en situación delicada, no hace el esfuerzo por prescindir de gastos superfluos y abuse de la confianza o buena voluntad de familia, amigos o instituciones para vivir como antes.

Puede que no consigas ahorrarte más de 100 o 120 euros al mes (y siendo benevolente), pero es suficiente gesto para merecer la solidaridad de todos.

17 de febrero de 2013

26 de agosto de 2012

Protesta flamenca en Bankia

Ya saben ustedes lo que dice el refrán sobre arranques de caballo (paradas de burro). Pues algo de esto pasa con la mayoría de los blog, que se inauguran con mucho ánimo y que, conforme pasa el tiempo, acaban convirtiéndose en legajos digitales abandonados a su suerte en el ciberespacio (este sustantivo ya no sé si se dice, lo sustituiré) en la nube.

Confieso que igual comencé a escribir un verano como este por aburrimiento, pero que, aunque conservo la misma ilusión que entonces, ya no puedo rescribir con la misma regularidad. De igual modo me he vuelto un poco más serio, algo más comprometido, más reivindicativo de acuerdo con la situación que se vive en la actualidad. Quizás sea porque tener un espacio donde decir lo que quieras, lo que piensas, sin que te corten para ir a publicidad o sin que te cobren una pasta por atender tu llamada, es todo un lujo. También es cierto que un espacio de estos lo puede tener cualquiera. Es más, la red está llena de blogs mil pares de veces mejores que este, no lo pongo en duda.

En fin, bueno, a lo que iba (del IVA ya hablaremos el mes que viene, cuando suba, otra vez). El caso es que esta mañana de domingo me he levantado no me he acostado y me he puesto a escuchar la tertulia de la radio (otro signo de que te haces mayor es que dejas de escuchar la publicidad de la Cadena 40 para auto-torturarte con las noticias de la mañana (que ya hay que ser imbécil para chupar informaciones amargas tal y como está el patio). Hablaban (para variar) de la crisis, puta crisis, y de las medidas de protesta o desobediencia civil que tan de moda se está poniendo este verano. Sale entonces a colación un vídeo con un flasmob en una oficina de Bankia (Bankia es un banco de capital español, resultado de la fusión de varias entidades, que pasó de ser la niña guapa a la más fea del baile en cuestión de meses y a la que tenemos que rescatar entre todos).

El flasmob en cuestión es muy interesante, pues se trata de una bulería de composición original interpretada a capella por un "cantaor" y por una bailadora solista a quien se le irá sumando a la danza el coro. Ya me imagino cuál es la conversación del director de la oficina (antigua Caja Madrid) a quien se le ve llamando por teléfono al principio del show: "¿Policía? Me han montao un tablao flamenco en la oficina". El resto de empleados actúan con resignación e incluso con cierta sorpresa.

Artísticamente no tiene desperdicio y satíricamente tampoco, así que les brindo la posibilidad de verlo y deleitarse con arte español al servicio del pueblo. En el fondo me recuerda a los rapapolvos que mi madre me echaba, en ocasiones casi cantando, cuando no recogía el cuarto.

Va por ustedes.

14 de marzo de 2012

Nos han metido un gol

Desde que estalló la crisis estoy bastante requemado, cual resto de comida en una sartén sin teflón. Uno se levanta y se acuesta escuchando las noticias por si acaso le han bajado el sueldo en un descuido y sin avisar.

Los noticieros vomitan cifras y opiniones que te entran por un oído y te salen por el otro, porque aquí todo el mundo parece saber cuántos millones cuesta cada cosa y por dónde sería mejor recortar. Yo hace un tiempo que vi las barbas de mi vecino recortar, y por eso intento aguantar estoicamente lo mejor que puedo el temporal.

Pero de vez en cuando, salen a la luz noticias de estas que hacen que te cortes en la cara al afeitarte. Me refiero a noticias que te indignan gravemente (como grave es el corte que te haces al afeitarte). En este interés de descubrir, rebuscar o desempolvar papeles, facturas, informes o expedientes de entre los cajones, es donde surge el titular:

Diario AS.com

Los clubs adeudan a Hacienda 752 millones”. “490 corresponden a Primera División y 184 a Segunda”, dice el subtitular.

La noticia ha dado que hablar hoy, sobre todo entre los pequeños empresarios y autónomos: “deja tú de pagar un mes y ya verás lo que te pasa”, es la idea que más se repite entre ellos.

Y es cierto. Teniendo en cuenta las cifras astronómicas que manejan los clubs, los contratos por cantidades indecentes que se firman para fichar a jugadores y entrenadores; los viajes, las primas (estas no son de riesgo, a no ser que conduzcas a 180 km/h por la Castellana), los caprichos y fiestas, las ventas de camisetas y demás merchandising, parece mentira que sean capaces de deber tal cantidad de millones a la hacienda pública, en definitiva, a todos los españoles.

A estas alturas, puede que ya se imaginen que, quien les escribe no es muy seguidor del fútbol. Bueno, pues ni eso ni todo lo contrario: me gusta el fútbol, pero lo que ustedes ven en las ligas dista mucho de ser lo que es.

Por esto, me indigna más todavía (hasta el punto de casi hacerme enfadar) que haya gente capaz de gritar y manifestar al borde del infarto en los estadios de fútbol y no sea capaz de hacer lo mismo para exigir el blindaje de la Educación y la Sanidad, para exigir un futuro mejor. Me pregunto si los forofos que aplauden hoy en los campos de fútbol lo harán mañana con tanto entusiasmo cuando nuestros políticos nos digan aquello de que “no hay ni para pipas” y entonces comprendan que por culpa de aquellos que esquivan, evaden o directamente no pagan sus impuestos, sus hijos, sobrinos o nietos no pueden disfrutar de guarderías, escuelas o mejor atención sanitaria.

Quienes hoy son accionistas, socios o lo que sea de un club, deberían sentirse exhortados a que se organicen y convoquen una asamblea para proponer el pago inmediato de lo que es de justicia sea tributado y si tienen que reducir gastos, que hagan como el resto de los mortales, y se abrochen el cinturón.

Me quedo con la sensación de saber que puede que nos hayan metido un gol, pero que le quede claro que el partido acaba de empezar, y lo vamos a ganar.

9 de febrero de 2012

Desatendiendo lo esencial

Cuando la crisis toca a una familia, el ambiente en casa se vuelve gris, de ese tipo de gris que uno solo encuentra en fotografías en blanco y negro.

Papá y mamá discuten por todo. El dinero escasea y ha endurecido las condiciones de vida, el bienestar personal y familiar, que a ellos tanto le duele. Se centran en trabajar, y trabajar, y trabajar, y trabajar… si pueden, mientras buscan “lujos” de los que se puedan prescindir para avanzar un agujero en el cinturón por el que cada vez se sienten más estrangulados.

La erosión desgasta las sonrisas, que se tornan amargas como la tónica que riega la ginebra con las que se ahogan las penas en la cocina. La felicidad es un mero estado que forma parte de una pantomima gestada en la oscuridad del dormitorio conyugal para sedar o despistar el intelecto del más pequeño de la familia.

Tú, consciente de la situación, abrumado por la información que internet, la radio o la tele vomitan constantemente, te sientes apartado, descuidado, no atendido. Encerrado en tu habitación tratas de evadirte a tu manera, sólo; estás creciendo, ya no eres un niño.

En diciembre tu padres se convierten en ogros: has cateado cinco. Ni se lo piensan, ni te preguntan. Ellos solo sentencian: eres culpable.

Pero lo que no te puedes imaginar es que sean capaces de negar su responsabilidad en tu fracaso, ya no en la escuela, en el instituto, si no en la vida que te espera. Tu fracaso es su fracaso. Tu error pesa más sobre ellos que en ti. Aunque lo peor es el cinismo con el que lo viven. Es lo que más te joderá; no lo dudes.

En el 2012, poderes ocultos, intereses políticos y financieros seguirán esculpiendo a golpe de reforma un modelo de sociedad deprimida, apática, triste, oscura. Aún no lo sabes, pero serás muñeco de trapo en manos caprichosas que quienes no han conocido más dolor que el de no poder ganar más dinero.

Te encontrarás tirado en la cuneta, pero no te rescatarán, porque se han desentendido de ti. Eres un lastre, un fracasado. ¿Qué hiciste con tu vida para llegar aquí?

Tumbado, “un lunes al sol”, susurras mientras le das una calada al cigarro: “La Educación es esencial. Lo es todo”.

El café también es amargo.

29 de diciembre de 2011

Por nuestro bien, o no

Echando la vista atrás, revisando los artículos escritos desde que empecé esta aventura como blogger (lo de blogger es un decir), me daba cuenta de cómo ha ido espaciándose la cantidad de entradas realizadas en cada año, así como la ironía empleada en cada escrito.

Quizás sea por la madurez, quizás sea por la falta de tiempo, la falta de ganas, la crisis... lo cierto es que cada vez noto más irrelevante lo que escribo cuanto más serio es de lo que hablo. Quizás por eso, el número visitantes ha descendido, las interacciones con el lector que pudiera tener ya no existen y este blog ha quedado reducido a un conjunto de bits sin ninguna relevancia para los más de 2.500.000.000 de personas que navegan a diario por Internet.

Esto también tiene sus ventajas: como nadie te lee, como nadie que te visita, uno se siente con más libertad para escribir lo que realmente le pasa por la cabeza, sin pelos en la lengua, haciendo un uso libre, aunque también medido, de su libertad de expresión.

Sin embargo, no es posible hacerlo en muchos otros países de tradición democrática, donde las telecomunicaciones están vigiladas, con la excusa de mantener la seguridad nacional, hasta un punto que roza lo molesto.

CIPER, el Centro de Investigación e Información Periodística de origen chileno, se autodenomina institución independiente y lleva a cabo reportajes de investigación “de acuerdo a principios de máxima calidad e integridad profesional”. Para ello, realizan sus propios trabajos procurando que los documentos que se obtengan por la vía de la investigación legal y moralmente aceptada estén puestos a disposición del público sin restricciones.

El equipo, formado por unas siete personas entre dirección, editores, periodistas y webmaster, me recuerda en cierta manera a los personajes de la revista Millennium, de la famosa trilogía del mismo nombre del desaparecido Stieg Larson, cuyos artículos iban más allá de lo que haría cualquier otra publicación, aunque arañando un poco en el sensacionalismo. No puedo decir lo mismo en este caso porque no conozco todavía toda sus publicaciones, algo que hemos de reconocer llevaría mucho tiempo como para formar una opinión propia.

Lo que realmente me ha llamado la atención de su site es la sección multimedia de su web  donde se encuentra un mapamundi con una interesante relación de países desde los cuales se diseñan acciones relativas a la monitorización de las telecomunicaciones (internet, telefonía móvil, análisis de voz…).
Una famosa organización que todos conocen por su tendencia a publicar material comprometedor y de supuesto interés para el público, es la principal fuente de información de la cual se nutren en CIPER para diseñar este interesante mapa del mundo vigilado.

Desde hace unos años, parece imposible no pensar que no estemos siendo vigilados, controlados y manipulados por las grandes agencias de servicios secretos, los gobiernos, la industria en general. Los periódicos, la radio y la televisión fueron los primeros mass media que se utilizaron para manipular la opinión pública y, pasando por la incorporación de internet en este ámbito (FB y Twtter en los últimos tiempos), hemos ido claramente de la manipulación al control de nuestra propia vida, por nuestro bien, o no.

Les recomiendo que hagan una visita a estas webs. Entretenido es, desde luego.

2011-12-29

6 de diciembre de 2011

El menos cumún de los sentidos

El 11 de mayo de 2011 dos terremotos de 4,5 y 5,1 grados en la escala Richter, con epicentro superficial situado a dos kilómetros de la ciudad murciana de Lorca (España), sembraron el caos y la destrucción en esta villa milenaria.

Los daños fueron cuantiosos: 9 personas murieron a causa de los desprendimientos de cornisas y derrumbes, miles de personas perdieron sus casas, sus recuerdos; vieron en pocos segundos como su futuro se hundía ante sus ojos; años de esfuerzo y ahorro, penas y alegrías, el núcleo sobre el cual iniciaron una nueva vida cayó para hacerse añicos cual vaso de cristal al estrellarse contra el suelo.

A fecha de hoy, Lorca todavía no ha conseguido alojar en nuevas viviendas a la totalidad de las víctimas que perdieron sus hogares y que no tienen alternativa; las que ya lo han conseguido lo han hecho en casas prefabricadas.

La reconstrucción ha comenzado, todavía se derrumban controladamente algunos bloques o casas que en un principio fueron evaluadas como no dañadas gravemente. La actividad comercial se ha trasladado a la calle; los bajos comerciales no se pueden utilizar en muchos casos hasta que las reformas no terminen y hagan segura su habitabilidad. Del desastre, incluso, se "saca punta" y el Ayuntamiento organiza rutas turísticas para enseñar a visitantes y curiosos cómo los seísmos afectaron a la ciudad, rica en patrimonio histórico.

Pero lo que más me duele ahora, después de las campañas de solidaridad, del vuelco nacional y regional para con estos compatriotas, de la puesta en marcha de campañas que atienden a la evolución del año y sus acontecimientos (como puede ser ahora la campaña de navidad para la recogida de juguetes para niños); después de todo el compromiso social mostrado, lo que más duele o indigna es descubrir en los periódicos la falta de escrúpulos de los bancos:

La Verdad
Murcia, 06/12/2012

Las ayudas a las víctimas que desde el gobierno central y el regional se están gestionando, ahora resulta que en vez de ser empleadas para ayudar a la reconstrucción o reparación de las viviendas de estos ciudadanos, los bancos las están empleando en la reparación de las grietas de su capital, diciendo a los destinatarios de estas ayudas que el dinero recibido se lo van a cobrar para saldar aquello que adeudan de sus respectivas hipotecas. Pobres bancos, ellos también sufren. De qué les sirven un montón de escombros si no lo pueden vender.

Si bien, el alcalde de la ciudad está haciendo de intermediario entre los intereses de las familias y los de los bancos y según declara al diario murciano La Verdad, ya se ha llegado a acuerdos y al planteamiento de soluciones para cada caso con altos cargos de las entidades bancarias.

Y es que existe una moral general y luego la moral de las entidades financieras, quienes se rigen por el único principio válido (tan oscuro y negativo que llevaría a la autodestrucción del ser humano como especie): el yo. 

Por suerte, siempre surge alguien con sentido común, aunque éste suele ser el menos común de los sentidos.

Detalle de los daños ocasionados por los terremotos a un edificio en la entrada a su garaje.
Fotografía: Pablo Alcolea


25 de agosto de 2011

Las cosas por su nombre

Tomemos la sartén por el mango. Digamos las verdades altas y claras: la decisión del ayuntamiento de Salt de prohibir la construcción de mezquitas es claramente anticonstitucional y racista. Son dos conceptos totalmente opuestos a la idea de democracia y tolerancia que rige nuestra carta magna y que atentan directamente contra el artículo 14 de nuestra constitución.

Es realmente sorprendente que se consiga aprobar en pleno municipal una decisión de este tipo. Resulta increíble que en los tiempos que corren, iniciando ya la segunda década del siglo XXI, mentes obstruidas asocien todavía el islam a reconquista. Me causa estupor pensar que todavía haya gente que prohíba la libertad de culto a otros ciudadanos españoles, nacidos en España, que pagan sus impuestos y que tienen tanto derecho como ellos a profesar una fe y a tener un lugar donde reunirse y proclamarla.

Si una comunidad evangélica no puede edificar un templo para el culto; si ciudadanos musulmanes no pueden levantar una mezquita, una o las que sean necesarias, para honrar a Alá; si a una persona se le niega un derecho tan básico ¿qué más cosas podremos esperar de un ayuntamiento como este?

El 43% de la población de Salt es inmigrante, es decir, casi 12.000 habitantes. ¿De verdad que un concejal o un alcalde puede pasar por encima del derecho a la libertad religiosa de tanta cantidad de ciudadanos, de tal cantidad de personas?

Si es así, entonces, que paren el planeta que yo me bajo, porque quiere decir que a pesar de todas las lecciones que nos ha dado la historia, no hemos aprendido nada.

9 de junio de 2011

En camas de adormidera

Está pasando. El sistema político, sus círculos de poder, sus pilares están siendo sacudidos por el pueblo.

Pretenden seguir cantando la misma canción, con distinta letra pero de igual melodía. Una melodía hipnótica, narcótica, cuyas notas entonadas inducen al sueño, a la relajación, a la docilidad como si de ovejas en un rebaño se tratara.

Pero ya no sirve. Los ciudadanos están despertando. No son unos pocos, son los primeros; los primeros en despertar sobre las camas de adormidera donde los Morpheo de la política nos acostaron. Después de caer en sus brazos, ellos nos hicieron reposar allí, en un intento de aletargar nuestra inconsciencia para prolongar su poder, para hacerse fuertes en el "para el pueblo pero sin el pueblo".

Morpheo, enganchado al poder, no se da cuenta de que Zeus le amenaza  con su rayo fulminador. Es su marioneta. Cuando esté desgastada, cortará sus hilos y la dejará caer a su suerte. La olvidará por otra con hilos más resistentes, que pueda atontar a la gente.

Mas será demasiado tarde. Los pocos que despertaron han hecho demasiado ruido, han roto el sueño de otros muchos y les han contado lo que han visto y oído. Rabiosos, han machacado con sus manos las flores de la adormidera, han roto el encantamiento, han frotado sus ojos para ver bien la realidad. Las bellas melodías, las encantadoras mentiras en sus letras ya no hacen su efecto. Morpheo y Zeus nos han mentido. Ya no somos el pueblo, somos sus esclavos.

¡Despertad! ¡Despertad también vosotros! Salid a la calle, criticad sus argumentos y escudaos de sus lenguas viperinas. Participad de la democracia, jugad con las reglas de su mismo juego. Sois el Pueblo. Hacedles escuchar y cumplir nuestra voluntad. Habladles de vuestra vida, de vuestras experiencias, de vuestros hijos, de vuestras necesidades. No le contéis vuestros miedos, pues estos alimentarán su discurso.

No os dejéis engañar. Sed conscientes de vuestro propio destino, del camino que habéis emprendido, sed buenos compañeros de viaje, tripulantes del mismo barco. Llevemos la nave a buen puerto, remad juntos.

"North Bull Island"
Autor: Pablo Alcolea

13 de mayo de 2011

Terremoto

Lorca está en coma.

En stand by, como en un eterno domingo, el municipio de Lorca, en la Región de Murcia (España) pasa estas horas posteriores a un doble terremoto devastador.

Es difícil conducir por “la ciudad de los mil escudos”, no porque en sí el tráfico esté complicado, sino porque a diestro y siniestro encuentras con asombro edificios resquebrajados por grietas que el seísmo dibujó en sus fachadas de forma caprichosa, porque las calles aledañas a las vías principales están colapsadas por los escombros y cascotes, restos de las cornisas y fachadas caídas.

Las casas están claramente abandonadas, nadie está viviendo en estos momentos en ellas. La ciudad está habitada pero al mismo tiempo desierta. La vida no puede ser normal.

Bajando del coche, y caminando con miedo en mitad de las calles (en mitad, para evitar un fatal destino a la sombra de cualquier edificio) sorprende ver las verjas que guardan los comercios desencajadas, las botellas de un supermercado amontonadas en el suelo del pasillo de refrescos, las fachadas marcadas de rojo, amarillo o verde (código de colores que indican si la construcción es habitable, ha de ser reformada o derribada).

El trasiego de ambulancias se mezcla con el sonido de las sirenas y el motor de las aspas de un helicóptero. Los campos de refugiados organizados por la Cruz Roja, Protección Civil y la Unidad Militar de Emergencias albergan a miles de personas que, sin embargo, tienen el mismo rostro.

Muchas no han dormido desde hace más de veinticuatro horas; otras hacen cola ante los puestos administrativos para solicitar cama y víveres;  todos hablan de lo mismo: del fatídico día 11 de mayo, del dónde estabas cuando la tierra tembló y todo se vino abajo.

No soy capaz de imaginar lo que significa que te cambie la vida en 5 segundos.

En 5 segundos ocho personas (entre ellos un menor) murieron, cientos resultaron heridos y unos diez mil (se dice pronto) pasaron de tener casa o a la incertidumbre de si podrán o no volver a entrar en ellas.
La fuerza de la Naturaleza no hace distinciones entre ricos y pobres, entre lo humano y lo divino. Un cura católico firma una nota a la puerta de su parroquia:

La iglesia está en ruinas. No podrá ser utilizada en años.

AltarRuinas de la iglesia de Santiago (Lorca), destruida por el terremoto de 11/05/2011

Lorca renacerá, como el ave fénix de sus cenizas. Seguro. Ánimo.

Fotografía: “Altar mayor”. Autor: Pablo Alcolea
http://www.flickr.com/photos/encespaico

6 de mayo de 2011

Bastante bien estamos

He hablando por teléfono con un buen amigo esta tarde que me comentaba lo bastante liado que andaba en estos días con el trabajo. Alegre, por un lado, por poder sentirse cansado de trabajar, pero molesto, por otro, por cómo algunos de sus clientes suelen solicitar sus servicios.

Algunos de sus clientes son partidos políticos, que encargan a su empresa los productos que se va a distribuir en nuestro país relacionados con la publicidad de la campaña electoral. El origen de su queja no es tanto por el volumen de trabajo sino, más bien, por los tiempos. Al parecer, encargan la fabricación de estos productos demasiado tarde; tan tarde que tu jornada laboral deja de ser de 8 horas para ser de 12 horas y así cumplir con las fechas de entrega.

En tono divertido, continuaba mi colega diciendo que no se explicaba la magnitud de la descoordinación que al parecer existe en los partidos con respecto a la cuestión de la publicidad impresa. Decía que, sabiendo con meses de antelación cuándo son las elecciones, cómo era posible que hicieran un pedido con tan poco margen de tiempo, en algo que debería estar muy bien programado y, además, listo desde mucho antes de que se inicie la pegada de carteles.

“Si no saben organizarse para preparar unas elecciones, ¿cómo van a saber organizarse para dirigir un país? Bastante bien vamos para lo que podría ser. Y no son unos: son todos.” No son palabras textuales, pero si muy cercanas. Y es cierto, teniendo en cuenta que la organización de un partido político está bien estructurada, con funciones muy bien delimitadas, parece mentira que se llegue a tal calibre de aparente descontrol.

050511-elecciones-municipalesMientras escribo estas líneas se acaba de dar el pistoletazo de salida de una campaña electoral que ha estado antecedida por dos cuestiones que empiezan a cansar a la opinión pública: la crisis y Bildu, y en estos quince días me parece que vamos a sufrir más que en otras ocasiones.

Pienso que en estos momentos todos deberíamos dar un auténtico ejemplo de democracia y abrir nuestros oídos, nuestros ojos, nuestra mente…. y luego leer, ver, escuchar, para después, meditar bien qué papeleta introducir en el sobre. Creo que es obligación de todos el ser responsables con la elección de quienes nos gobiernan, porque todos, nos guste o no, vamos en el mismo barco.

Solo los ciudadanos responsables con sus deberes podrán exigir responsabilidades a quienes, sentados en los escaños, les representan.

Ilustración: J.R. Mora. www.jrmora.com

26 de abril de 2011

Adiós a la máquina de escribir

No sé si habrá pasado desapercibido a la prensa española, pero el motivo por el que escribo esta entrada tiene parte de actualidad y parte de nostalgia. Ha sido esta última la que me ha hecho sonreír en la intimidad de estas cuatro paredes, frente a la pantalla del ordenador.

Para mayor gloria ha quedado la industria de las máquinas de escribir. Lo expresa muy bien el titular del Daily Mail Online:

The end of the line: Last typewriter factory left in the world closes its doors

Hoy se ha cerrado en Bombay (India)la última fábrica de máquinas de escribir del mundo. Al saber de esta noticia me han visitado recuerdos, imágenes, momentos muy agradables de un niño de nueve años que aprendía, sin saber, toqueteando la viejaOlivetti Olivetti azul de su padre, escribiendo cartas a sus primos con sus deditos cortos, jugando al escondite con las letras de las teclas que había que pisar.

Casi puedo sentir el papel, el finísimo papel que introducía en el rodillo en los primeros tiempos; casi sentir cómo oía aquella máquina, casi puedo ver como si estuviera allí otra vez el mecanismo que golpeaba la cinta de color negro mediante la cual se estampaba cada letra.

Muchos momentos de silencio roto por la campanilla que anunciaba el final de la línea he pasado junto a este invento. Cuando era niño, las clases de mecanografía era una de las actividades extraescolares más populares que habían. Yo nunca fui a ninguna, mas aprendí a defenderme más o menos bien con el teclado. En cierto modo sentía cierta envidia de aquellos amigos que sí iban y que aprendían a escribir a velocidades de vértigo al tempo del metrónomo. Siempre me pareció que más que aprender a escribir “a máquina” estuvieren tocando un instrumento musical.

Hace años que no escribo con la vieja Olivetti azul. La última vez que introduje un folio en blanco entre los rodillos fue para redactar un trabajo de filosofía en el instituto. Meses después el ordenador entró definitivamente en mi vida y la cambió para siempre.

En la memoria, indeleble, quedarán los recuerdos de aquellos días en los que fuimos felices.

22 de abril de 2011

Semana Santa

Estas fechas son interesantes, siempre. Los pueblos y ciudades de tradición semanasantera (¿se podrá decir así?) sacan el arte a las calles, y con él, la tradición, el folklore y los sentimientos.

A estas alturas sucede lo que en Navidad: todo el mundo la celebra, pero nadie la siente. Porque, vamos a ser sinceros y pongamos los puntos sobre las íes: aquellos que lloran porque no han visto procesionar su virgen, no lo hacen por la fe, lo hacen por la tradición. Tradición que pierde su sentido, si te importa lo mismo lo que signifique una talla de Salzillo que un arroz y conejo (y pongo estos dos ejemplos por ser ambos muy murcianos).

Muy esperanzado en que se conserve bien todo el contenido3434251171_035968d2da (artístico para quien le interese, religioso para quien lo practique) que envuelve la semana santa, alzo mi voz contra aquellos que sacan “al santo” a hombros porque lo sienten muy dentro, porque es “la fe de mis mayores”, y son incapaces de darle un euro al negrico que pide en la puerta de supermercado. Alzo mi voz contra aquellos que hacen de las cofradías impenetrables clubs para escogidos, para unos cuantos que utilizan la real cofradía de las narices como medio para realizar contactos y hacer negocios. Alzo mi voz contra aquellos que están más preocupados por las finanzas de la hermandad que por los fines de la hermandad.

Escribo estas líneas mientras oigo las cornetas sonar, el repiquetear de unas cajas chinas, los aplausos de la gente y el tañir de una campana que lanza sus señales a los anderos. Mientras tecleo frente al ordenador, confío también en que quien lea, sepa que existe muchas más semanas santas interesantísimas en España, más de las que el telediario pueda contar.

Por cierto, si alguien le proporcionara trabajo al negrico, seguro que le haría mejor favor que todos los euros dados.

En la imagen, “Cristo resucitado”. Talla de José Hernández Navarro. Fotografía de Pablo Alcolea en http://www.flickr.com/photos/encespaico.