28 de junio de 2007

¿Cómo quito la caca del zapato?

Continuación de ¡Mierda! (con perdón)
Ciertamente es ésta una gran pregunta: ¿cómo quito la caca del zapato? (gracias Princesa).

Desde mi prolongada experiencia les puedo decir que todo depende del tipo de calzado que se lleve y, más concretamente, de la suela. Si la suela es lisa o ligeramente rugosa, bendito sea Dios, porque con un simple restriego en la baldosa puede solucionarnos el problema. Siempre nos quedará alguna evidencia de tan desagradable regalito, pero bien se sabe que arrastrando un poco la zona afectada por el asfalto o, mucho mejor, por arena el problema está casi solucionado.

Las suelas complicadas son estas que tienen hendiduras y que a mí siempre me ha recordado a una huella dactilar, por eso de que no hay modelo de zapato con base igual. Estas son las suelas que más desesperan. Parece como si los fabricantes lo hicieran a propósito: "He diseñado un zapato al que no va haber cojones limpiarle las mierdas que pise el payo". Ya me imagino al resto de directivos aplaudiendo el diseño.

En fin, yo encontré un gran aliado en la publicidad de los carnavales de mi pueblo que un año hicieron de cartón, porque era lo suficientemente delgada y fuerte como para introducirla por los entresijos de nuestra particular "zona cero". Los palillos ya se sabe que dan escasos buenos resultados: se ensucian muy rápido y se rompen con gran facilidad. Naturalmente siempre nos queda utilizar el abrecartas de plástico barato de publicidad que nunca utilizas (oye, la manía de los bancos de mandar las facturas con abrefácil ha relegado este utensilio a un segundo plano en nuestro escritorio), la navajilla de un cortauñas desgastado, los palillos de algodón (si tienes suerte de que entre bien, porque significa que lo limpias más rápido y mejor), un CD viejo...


Pero si se trata de limpiar el coche... ahí es otro cantar. Primero te tienes que armar con un secador, un cepillo, aspirador y un buen spray quitaolores. La idea es "secar" la caca para, después, cepillar y aspirar los restos, a fin de no perpetuarlos. Por último, es imprescindible impregnar bien la zona con el spray quitaolores un par de veces para asegurarnos su eficacia.

Si al final del todo no lo han conseguido, recuerden: siempre pueden cambiar de zapatos y tirárselos al primero que vean sin recoger las cacas de su perro. Porque las cacas son peligrosas, señores, si no, vean la noticia.


Buenas noches.

2 comentarios:

princesabacana dijo...

Ajajajajjajajajajaja!
Asqueroso, sí señor. Yo lo del cd viejo no lo había probado, pero parece útil de verdad. Con todo, lo peor es pisar una caca con las botas de montaña-suela-de-rueda-de-tractor

Argerbis Enmanuel Nieves Berroeta dijo...

Yo lo que recomiendo es restregar la suela del zapato en un camino de grava , osea de piedras chicas y grandes, se quita rapidisimo! me acaba de pasar antes de llegar a la oficina!!!