12 de junio de 2007

"Tú siempre negativo, nunca positivo"

He escogido esta cita atribuida a Van Gal, ex-entrenador del Club de Fútbol Barcelona, porque me parecía muy apropiada para este pequeño pensamiento, opinión o lo que sea.

El caso es que: ¿quién no se ha tropezado alguna vez con personas que, o ven la vida de color rosa, o lo ven todo negro? Son los positivos y los negativos de nuestra sociedad.

El positivo se caracteriza por ser una persona muy "happy". Todo tiene solución, todo es maravilloso, todo el mundo es bueno... El positivo puede llegar a "tocarte los innombrables" porque no se da cuenta de la gravedad de la situación. De hecho, yo diría que puede llegar a ser peligroso, porque a menudo defiende una actitud tan positiva que casi es imprudente.

- "Anda, qué pena, me han rayado el coche de punta a punta, y, ¿ésto qué es? Vaya, por Dios, el espejo retrovisor destrozado. Bueno, no pasa nada, lo pintamos, compramos otro espejo y como nuevo."

¿Lo ven? Es un inconsciente. ¿Acaso no se da cuenta de que pintar el coche entero no vale precisamente 30 €? ¿No te has fijado que tu coche nuevo tiene un espejo retrovisor motorizado, que cuesta 300 € cambiarlo? Es más, ¿no te acuerdas de que tu coche nuevo no es exactamente tuyo, sino de tu padre? ¿A quién te encomendarás cuando se entere?

El negativo, también denominado como pesimista, es, por lo contrario, un ser gris. Se ve en cuanto tienes una simple conversación con él. A él todo le sale mal, no tiene ganas de intentar muchas cosas por esa misma razón, se distrae con facilidad y no deja de dar vueltas a lo que quiso decir la cajera del supermercado con "su cambio, gracias", porque exageran todo lo que le sucede, le dan más importancia de lo que realmente tiene.


Positivo y negativo, como el Ging y el Gang, se enfrentan y complementan mutuamente. A un positivo siempre le sale al encuentro un negativo. Véase como ejemplo la famosa Ley de Murphy, neutralizada por la Ley de Maxwell (después de leer cualquiera puede hacer una ley):

La Ley de Murphy dice: "Nada es tan fácil como parece, todo lleva más tiempo de lo que usted espera; si algo puede salir mal, saldrá, y en el peor momento posible".

La ley de Maxwell dice: "Nada es tan difícil como parece; todo es más gratificante de lo que esperas; si algo puede salir bien, saldrá, y en el mejor momento posible".


En resumidas cuentas: usted elige.

A mí, la verdad, es que no me va ni lo uno ni lo otro. Si eres muy positivo (si abusas) te puedes hacer mucho daño. Caerse de la burra duele. El pesimismo me parece algo enfermizo, poco sano. Por eso yo me denomino "realista". Tomo las cosas como vienen e intento ser bastante objetivo, sin dejar que las actitudes positivas y negativas que todos llevamos dentro influyan, o lo hagan lo menos posible.

En el equilibrio está la virtud. Recuerden eso.

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