7 de julio de 2007

Live Earth

Esta mañana nos desayunamos con una noticia que recojo del diario El País.es y básicamente habla de la iniciativa del ex-presidente estadounidense Al Gore de organizar un concierto para la concienciación y lucha contra el cambio climático que se celebra este año en Tokio y Kioto (permítanme un inciso: nunca se refieran a Estados Unidos como América, pues los EE.UU no son más que uno de los muchos países que integran este continente. No caigamos en la trampa de reforzar su idea de ser el ombligo del mundo).

Cuenta el rotativo español que unas 10.000 personas disfrutarán de este evento y que en el mismo participarán grupos como Linkin Park y compositores como Michael Nyman (compositor de la banda sonora de la película "El piano"), entre otros.

La iniciativa está muy bien y es preciosa, pero deberían hacer el concierto, en vez de en Australia, como en el caso anterior, o en Japón, en la mismísima puerta del Kremlin o de la Casa Blanca, por no hablar de la sede el retrógrado gobierno chino. A todos estos les conviene que les machaquen los oídos durante un ratito para ver si ceden a dejar de contaminar tanto y ponen en marcha, por ley, la suplantación urgente de las fuentes de energía contaminantes por otras limpias; porque las hay, las tienen y las guardan celosamente a la espera de que nos quedemos sin conbustibles y digan: "Aquí presento yo esto que he descubierto, que es la caña de España y que no contamina ná. Pagadme lo que os pido".

Mientas muchos mandatarios anteponen el progreso de su nación (mejor dicho su modelo de progreso para su nación) el resto del mundo tenemos que ver como el planeta se incomoda y se prepara para eliminarnos de la faz de la tierra como el que estornuda.


La ONU debería dejar de hacer estupideces (es como un órgano tonto) y ponerse manos a la obra en la auténtica defensa de la Tierra y de sus habitantes (vegetales y animales). Porque si una especie se baja del carro, nos tendremos que bajar muchos más con ella y yo, qué quieren que les diga, no quiero dejar una porquería de planeta para mis hijos (que no tengo, porque no me da la gana por 2.500 €, señora).

Es la primera vez en la historia viva de este planeta, en la que una especie se carga el mundo en el que vive. ¿Saben? Yo creo que ya nos pasó antes. Nos cargamos Marte y cuando vimos que en el planeta de al lado se podía vivir nos mandaron para acá, como el que siembra semillas de una planta.

¡Qué curioso! Ahora el hombre se afana por encontrar vida en otros planetas o evidencias de que la hubo en Marte. Quizás los gobiernos saben algo que no sabemos nosotros y buscan otro sitio que colonizar para repetir la historia de la humanidad.

No hay comentarios: