19 de julio de 2007

"No apostar por el software libre en España es una estupidez"

No es mía esta afirmación. Es de Carlos Castro, responsable de la Sociedad de la Información de la Junta de Extremadura. Vamos a hablar aquí, hoy, de tecnología, política y economía; todo junto, porque se trata de algo que nos concierne a todos (política), que trata de software (tecnología) y que repercute ya, ahora, en la nuestros impuestos (economía).

Antes de nada, les resumo las declaraciones de Carlos Castro en las jornadas tituladas "e-verano", que la Universidad San Pablo de Olavide, ubicada en Sevilla, lleva celebrando estos días.

Básicamente, el director de la Sociedad de la Información de la Junta de Extremadura ha defendido el uso del software libre frente al de pago en la Administración pública.

Software libre, según Wikipedia, "es el software
que, una vez obtenido, puede ser usado, copiado, estudiado, modificado y redistribuido libremente." Cada vez que la Administración del Estado compra un equipo informático ordinario, con Windows (por Dios que no sea Vista) y demás programas para utilizar en él (suite ofimáticas como el archiconocido Office, antivirus, cortafuegos) está pagando una carísima licencia por cada programa y P.C. en el que se instala, en estos precisos momentos. Son miles los ordenadores que se utilizan en la administración, que se necesitan para el desarrollo de las labores propias de sus trabajadores (recordemos al servicio público), ya no puramente administrativas, sino en el campo de la investigación, de la educación...

Dinero. Esos softwares, sistemas operativos o programas (da igual) cuestan dinero al Estado, o sea, le cuesta dinero a usted; sistemas operativos o programas que hay que actualizar y renovar de vez en cuando, produciéndose una inversión cada cierto tiempo que hace que el Estado siga perdiendo dinero de forma periódica.

La aparición de una nueva versión de un sistema operativo cualquiera, como la reciente actualización del sistema operativo dominante en el mercado, Windows (o "el virus más extendido de la Historia" como otros muchos lo llaman), supone la compra de su licencia (otra vez), y la renovación, en algunos casos, tanto de los componentes de un ordenador personal (cuando no del aparato entero por ser inviable su "puesta a punto"), así como de algunos softwares, que no funcionan en la nueva versión de este pseudo-sistema operativo.

Carlos Castro, según la web del diario El Mundo, "no comprende" el retroceso español en este área cuando existe una
economía en expansión, con superávit en las cuentas públicas y con las empresas del sector "multiplicando" sus beneficios año tras año."

Para Castro lo lógico sería que la Administración General del Estado siguiera el ejemplo de Extremadura o Andalucía "donde se han aplicado sistemas operativos de código abierto en los servicios de las administraciones públicas."

Esto supondría un ahorro importantísimo para los contribuyentes, a pesar de que los sistemas y programas de código abierto puedan tener coste (que siempre será infinitamente menor). "E
l software libre suele estar disponible gratuitamente - según la Enciclopedia Libre y Plurilingüe Wikipedia -, pero no hay que asociar software libre a software gratuito, o a precio del coste de la distribución a través de otros medios; sin embargo no es obligatorio que sea así y, aunque conserve su carácter de libre, puede ser vendido comercialmente." No obstante, lo normal es dar gratis lo que se ha recibido gratis ("Gratis lo recibisteis; dadlo gratis"), (Mt 10, 8).

Bajo esta filosofía nacen miles de programas que son, por otro lado, de dominio público, es decir, "por el que no es necesario solicitar ninguna licencia y cuyos derechos de explotación son para toda la humanidad"; véase como ejemplo Linux, un sistema operativo claramente candidato a borrar de un plumazo a Windows en muchos "ordenatas".

Alemania, Argentina, China, Francia, Italia, México, Venezuela, Cuba, República Dominicana, Brasil y recientemente Japón son ejemplos de naciones que han dado el paso hacia al software libre. No se han dejado coaccionar por las
grandes empresas y han pensado en hacer un cambio que beneficie a los ciudadanos, que sea bueno para el país.

Si es posible, ¿por qué no hacerlo?

Más información sobre Linux en Micro Teknologías y el Blog de Micro Teknologías.

4 comentarios:

Priscila dijo...

Pues tu lo has dicho,
Alemania, Argentina, China, Francia, Italia México, Venezuela, Cuba, República Dominicana, Brasil y Japón han pensado en sus ciudadanos, probablemente España no lo haya hecho o es que quizás no sea tan fácil.
No estoy muy puesta en estos temas pero a simple vista parece sencillo ¿no?
Supongo que habrán miles de intereses económicos de por medio, como suele ocurrir, pero debe haber un término medio.
Ni sistema "preso" ni "libre".

Pablo dijo...

Hola Priscila:

Tu término medio se llama software multiplatafoma, es decir, un programa que funcione en cualquier sistema operativo, ya se a Windows, Mac, Linux... Ahí sí que salimos todos ganando.

Azid Phreak dijo...

Ante todo decir que soy defensor acérrimo del soft libre.

Creo que hace años el Linux era un sistema para "cuatro pirados". Si querías dominarlo a fondo debías conocer el núcleo y su modo texto (como MSDOS).

Ahora el entorno ha sabido crecer y adaptarse. Cualquier usuario de ventanitas xp puede encontrarse un entorno similar en Linux con la ventaja de que optimiza mucho mejor la memoria del sistema. Debido a estos los "cuelgues" y pantallazos azules y reinicios automáticos son casi inexistentes.

Evidentemente, esto llevado a la administración pública, supondría un gran ahorro en software. Gran ahorro que podría emplearse en otros menesteres de mayor necesidad.

Como bien dice Priscila, hay muchos intereses económicos, muchas cenas con amigotes y muchos miedos infundados a cerca del software libre.

En cuanto a lo que dices pablo... ¿existe un sistema multiplataforma? Es decir, se que hay programas multiplataforma, pero ¿conoces el caso contrario (Un sistema que acepte un programa sea cual fuere su sistema operativo objetivo)?

Un saludo!!

Pablo dijo...

Hola Azid:

En internet te puedes encontrar muchos programas que funcionan en distintos sistemas operativos, lo que hace de ellos una ventaja. También es cierto que suelen ser aplicaciones o programas pequeños que, probablemente, no presenten dificultades a la hora de hacer estas cosas.

Ciertamente lo ideal sería esto: que los programas se adapten al sistema operativo que tú tengas, pues de esta manera se gana clientela.