5 de julio de 2007

Que nunca desaparezca


Que nunca desaparezca la duda entre la una o la otra.
Que nunca desaparezca el nervio propio
de pensar que llegas tarde.
Que nunca desaparezca el camino cargado con el bocadillo y el cojín.
Que nunca desaparezca la cola para comprar las entradas.
Que nunca desaparezca el señor que te quita un cachito de la misma.
Que nunca desaparezca el perfume a palomitas que inunda el hall.
Que nunca desaparezca la búsqueda del mejor sitio.
Que nunca desaparezca el refresco en el suelo, las pipas sonado, el bocadillo mientas disfrutas de la película.
Que nunca desaparezca el olor a jazmín.
Que nunca desaparezca el cine de verano.

2 comentarios:

princesabacana dijo...

Ay, siiiiiiiiiiii, llevo ya dos semanas esperando a que lo instalen aquí en valencia junto al palau de la música: FILMOTECA D'ESTIU YA, caramba...

Azid Phreak dijo...

Vaya...en Cantabria no tenemos maravillas como esa. Siempre desee algo así. Me encantaría ir a un autocine.

A ver si algún empresario arriesga...