7 de septiembre de 2007

¿Debemos empezar a preocuparnos?

La verdad es que escribo esta entrada con poco tiempo para meditar sobre la misma, aunque más que nada son sensaciones lo que me gustaría expresar en breves líneas. Sensaciones que me causa escuchar las informaciones de la radio, principalmente. Este verano conocíamos la noticia de la subida del pan por el encarecimiento del grano. Con él no sólo subía el pan, si no también las carnes (puesto que se utilizan cereales para alimentar ganado) y la leche, y con la leche el resto de productos lácteos. Estas subidas vienen acompañadas con las de la fruta y la verdura. Actualmente es más rentable un kilo de judías verdes para un agricultor que un kilo de limones. La subida no sólo se queda en los alimentos, sino que también hemos visto cómo el precio del petróleo crudo ha subido en verano, y eso repercutirá en el precio de la gasolina en unos meses. Los biocarburantes también verán incrementado su precio (por el problema antes expuesto de un mayor costo de los cereales con los que se fabrican.

A todo esto, aún queda año para que los intereses suban más. Si estuvieron atentos a las noticias habrán oído hablar de las inyecciones de dinero de la Reserva Fereral estadounidense, así como la del Banco Central Europeo y el japonés. Las hipotécas, por tanto suben y empiezan a ahogar a las economías domésticas.

La situación financiera de "incertidumbre", de la que alguien habló, se empieza a notar en la disminución del volumen de ventas y construcción de viviendas, y ya no se vende tan rápido un piso como antes (la media hace pocos años era de 3 meses frente a los 6 meses de ahora).

El sentimiento que me embarga es de desasosiego. No entiendo bien si esto me beneficia a mí, que no he comprado ninguna casa pero que me gustaría hacerlo, ni estoy viviendo fuera del nido materno (aunque mi madre me echa todos los días yo no me voy). Es por eso por lo que me pregunto si debemos empezar a preocuparnos, si no será cierto que vendrán ahora las vacas flacas y comenzaremos de nuevo a pasarlo mal. El empleo no está muy seguro en nuestro país y los sueldos medios son muy bajos. Parece que estemos trabajando exclusivamente para vivir lo justo (pagar hipoteca, luz, agua, teléfono y comida) en vez de poder vivir, con todas las letas de la palabra.

De verdad, ¿debemos empezar a preocuparnos? En USA parece que la cosa empieza a torcerse y ya saben el refrán: cuando Estados Unidos estornuda, Europa se resfría.

1 comentario:

Azid Phreak dijo...

Yo estoy "cagado" querido amigo. Hasta hace un año yo no tenía piso ni similares, pero en noviembre hará un año que adquirí (junto a mi pareja) una vivienda de segunda mano baratilla con muuuuucha reforma (la cual aún no he terminado ni con vacaciones de por medio).

Al principio, estar pagando todos los meses más del 50% de mi sueldo para pagar la casa era duro, pero he llegado a descubrir que es aún más duro el saber que cada seis meses me revisarán la hipoteca y ese importe subirá poco a poco hasta que el agua inunde mis pulmones. Realmente la situación para los que nos hemos querido independizar se está poniendo de color negro oscuro.

No se la solución, pero yo llevo un año trabajando para vivir y de vivir poco he disfrutado. Miedo me da el año que viene...