18 de septiembre de 2007

Fernando Alonso: la revancha

Como si fuera una una de esas telenovelas de las cuatro de la tarde, el culebrón de Fernando Alonso y McLaren está que quema.

Primero hijo predilecto, luego cenicienta, más tarde chivato y ahora posible ganador de un Mundial que parecía estar en la mano del niño mimado (literalmente) de la escudería: Hamilton.

El caso es que nuestro Alonso, aunque bien podría ser cierto que gestiona mal su imagen dando un perfil de "prepotente", sin serlo, no podemos negar que el chaval es espabilado. El asturiano lo tiene todo pensado: ojo por ojo y diente por diente. Antes de dar el paso definitivo y hablar con la FIA sobre el caso de espionaje de su actual equipo a Ferrari, Fernando sopesó los pros y los contras y decidió trazar una estrategia, aunque como informaba el diario 20 minutos, el piloto nunca pensó en denunciar a McLaren, a pesar de que disponía de información que comprometía a la firma. Y lo ha hecho todo tan bien que su nombre se escucha por medio planeta gracias a críticas por parte de los rotativos británicos y alemanes, que lo acusan de comprar a los mecánicos de McLaren (las primas por conseguir objetivos es una tradición en el mundo de la Fórmula; los pilotos premian a su equipo personal de boxes por el buen trabajo), y porque además la FIA ha dado a conocer su intención de intervenir de urgencia si se produce algún tipo de treta por parte de la escudería británico-germana que pudiera ser sospechosa de perjudicar al piloto español.

En fin, que teniendo a los jefazos del automovilismo vigilantes, cuales gorilas de Madonna en uno de sus paseos por Beverly Hills, y estando a dos puntos del liderato del Mundial, tras la última carrera, a Fernando Alonso parece que le ha sido devuelta la inspiración y ahora ve posible lo que hace seis meses (al principio de este culebrón) era imposible y además bañado de desgracias (se le cae el techo del taller encima de su bólido, le ponen un juego de ruedas de peor calidad de las que pidió por estar éstas con presión insuficiente, las jugarretas de Hamilton).

Ahora, libre como el viento, se inician apuestas sobre de qué color se vestirá en el Mundial que viene el español. Los hay quienes apuestan por la vuelta de Alonso a Ranault, otros por su marcha a Ferrari y, los menos, que piensan en que se quedará, a pesar de lo llovido.

Si a ustedes les gusta el riesgo, pueden incrementar la emoción de este Mundial apostando un dinerico. Berfair.com lleva las apuestas.

Sigan pendientes de su televisor, nunca una competición reciente fue tan emocionante (a excepción del Eurobasket que perdimos; eso sí que fue espectáculo, oiga).

1 comentario:

Azid Phreak dijo...

A mi es un piloto que no me cae nada bien debido a su prepotencia, pero he de reconocer que mi orgullo patrio haría que lo defendiera hasta desfallecer ante cualquier adversidad. En esta ocasión, creo que ha obrado con sabiduría, o al menos, bien aconsejado. Ha sabido cerrar la boca y no "meter la pata" una vez más.

Está luchando duro contra todos (incluído su propio equipo) y eso para mi es algo admirable.

Mi opinión en cuanto a la próxima temporada es que lo más inteligente sería volver a Renault y eso pienso que hará. Hasta entonces, espero disfrutar de los 3 grandes premios uq le quedan para volver a ser Campeón del Mundo.

Azid dixit.