2 de febrero de 2008

Aquí ya no hay tomate

Por fin se ha producido el milagro. El programa más mordaz de la televisión, de la prensa rosa, retransmitió su último programa ayer, 1 de febrero de 2008.

Durante cinco años este producto de la cadena privada Telecinco se ha convertido en la pesadilla de muchas personas populares y famosas por vender su vida, más que su trabajo, en las revistas y demás programas rosas de nuestro país.
A pesar de ofrecer reportajes de dudoso o ningún gusto, sin interés y rozando el delito, se han convertido en un referente y han creado escuela. Pero es precisamente por ello por lo que la televisión española tiene que dar gracias que la producción del programa haya decidido dar fin a la emisión del mismo.

Las razones por las cuales se ha decidido suprimir de la parrilla televisita el programa son un misterio y las teorías vuelan de boca en boca para todos los gustos. Ahora la pregunta es: ¿qué hortaliza ocupará ahora el espacio dejado por el tomate?

4 comentarios:

Azid Phreak dijo...

No dudes querido amigo que a rey muerto, rey puesto. El mal gusto reina en los gustos del populacho y si el populacho quiere leones, el César se los dará.

Es una pena, pero en breve tendremos otra hortaliza, como bien apuntas.

Saludete.

Tarquin Winot dijo...

Es terrible el pésimo efecto que esta basura ha creado en los medios de comunicación. Su influencia es tan grande que hasta los progrmas "serios" como "59 segundos" o similares se han convertido en patios de vecinos que se lanzan los trastros a la cabeza, olvidando aquello que decía Bunbury en una canción, que "una palabra más rotunda que otra no la otorga un gramo de verdad"

Emilia dijo...

La influencia de los 'tomates' en los programas de debate creo que es mínima. La razón de los gritos y gallineros estriba en la mala educación de los contertulios. Hemos olvidado la "urbanidad" y los buenos usos y costumbres. Y hasta el idioma.

Y en cuanto a la hortaliza, tengo la esperanza de que la audiencia se esté cansando de tanto hígadillo y empiece a desviar su atención a otros productos más sanos. Suelo ver siempre la botella medio llena.+

Priscila dijo...

Emilia, coincido contigo en que hemos perdido la Urbanidad, pero también es cierto que este tipo de TV basura nos hace ir perdiendo valores, puestas en escena, y demás.