20 de septiembre de 2008

Un castillo de naipes

Veo con tristeza desde el otro lado del televisor, cómo van cayendo las inmobiliarias y los entidades hipotecarias aquí y allá. En mi mente, la imagen de un castillo de naipes que se desmorona poco a poco, como los glaciares del ártico lo hacen por el cambio climático.

Y entre tanto derrumbe, uno se pregunta si acaso no es éste un revés de justicia que la vida propina a quienes quisieron hacerse millonarios especulando con el suelo y la vivienda, especulando con el futuro de cientos de miles de personas, con el futuro de una nación.

Veo con tristeza esta situación en la que políticos, petroleros, constructores e intermediarios han sumido a nuestra querida tierra.

Y vuelvo a preguntarme, ¿dónde está el auténtico poder del pueblo? ¿Por qué la gente no muestra su indignación y su negativa a seguir en el juego en el que unos pocos (dueños de multinacionales, grandes empresas y bancos) nos han metido.

Basta ya. Basta ya de tener que vivir para trabajar para que otros puedan vivir sin trabajar., de que pisoteen nuestros derechos, de que nos traten como gandado. Basta ya de esta situación casi pornográfica, donde los ricos son más ricos y los pobres más pobres, donde se abre un abismo entre ellos que perpetúa la diferencia de clases.

Lector: salga a la calle, visite asociaciones, muévase.


Fotografía: Martín Schwanek. Autor: Urdip/Pablo
http://www.flickr.com/photos/urdip/

3 comentarios:

Azid Phreak dijo...

Lo peor de tod esto, amigo Pablo, es la cantidad de gente que está perdiendo su honrrado trabajo arrastrado por estas empresas mastodonte.

En mi caso, a pesar de ser "el informático", trabajo en una empresa de suministro de fontanería y calefacción. Al caer la construcción, el gremio de la fontanería tambien cae y eso nos está arrastrando a nosotros.

Es triste, pero no creo que nadie se lance a la gente para protestar. Mientras "vayamos tirando", solo gritaremos en los bares. Y es que España se ha convertido en un conformista estadio de futbol donde gritar improperios al arbrito de turno (señor Zapatero no se me esconda) es el único "alivio" que parece quedar al que vive ahogado con su hipoteca y al borde de perder su trabajo. Es una pena, pero lo veo así. Disculpe usted si mi expresión le ofende y es libre de borrarla, pero creo que vivo en un país de borregos camino del matadero guiados por un pastor borracho que anda dando tumbos de aquí para allá.

Y si, yo era optimista...

Un saludo mi siempre acertado Pablo.

Azid Phreak dijo...

Puntualizo que cuando digo "no creo que nadie se lance a la gente para protestar" quiero decir lanzarse a la calle. Muchas ideas y todas revueltas jejeje.

Pablo dijo...

Mi estimado amigo Azid:

No puedo borrar ni una sola coma de tu comentario, por ser lo que es, la pura verdad. El refranero español está lleno de sabias enseñanzas; "pan y circo", eso es lo que nos viene ahora. En mitad el despegue de esta crisis, el gobierno central promete bajar impuestos, subir pensiones y da directrices a RTVE para que compre a cualquier precio los derechos de emisión de una prestigiosa competición futbolística.

Y así se ha hecho, porque cuanto más distraído esté el pueblo, más desapercibida pasará la situación y menos votos migrarán de un color a otro.

En mi opinión, los españoles hemos perdido el carácter reivindicativo, nos hemos acomodado, hemos delegado nuestro derecho y obligación de exigir a quienes nos representan en el Parlamento una buena gestión y responsabilidad.

Pero, como decía, al final será como siempre: "pan y circo".

Como decía, "pan y circo".

Un caluroso saludo.