4 de octubre de 2008

¿Hay algo más puro que el amor?

Naturalmente, me doy cuenta de que quizás me meta en camisa de once varas y genere malestar entre mis lectores, que aunque son pocos sí que son fieles, aunque no sé si fieles o no de la Iglesia Católica.

Sea como sea, vaya por delante mi respeto a estos lectores y quede claro desde un principio que de lo que se trata aquí no es de discutir las creencias de nadie, ni de cuestionarlas ni juzgarlas. Se trata de opinar, de establecer una dialéctica que nos enriquezca a todos.

Leo en El País un titular en el que se dice que Benedicto XVI solo admite el método Ogino como método aceptado por la Iglesia para evitar embarazos. En el artículo se cuenta como el Santo Padre hace mención a la desnaturalización del sentido último del matrimonio, que es por lo que se ve, generar hijos.

Estas declaraciones me han sorprendido mucho porque si bien, como dice el propio Papa, la Iglesia defiende "la belleza del amor conyugal en su manifestación natural", ésta ha de entender que esta manifestación natural no tiene por qué dar lugar a la procreación de un nuevo ser; si no, ¿qué pasa con los padres que no son fértiles?.

De alguna manera, la Iglesia también entiende que en una relación de pareja no sea posible albergar a todos los hijos que nos dé Dios y por eso se proponen medios para el control de la natalidad, pero han de ser medios naturales.
El problema surge al comparar las posibilidades de que una pareja se quede embarazada utilizando estos medios anticonceptivos. De los conocido, y según nuestras fuentes:
  • No utilizar ningún método anticonceptivo, como pide la Iglesia, es totalmente INEFICAZ para la prevención del embarazo (obvio). 85 mujeres de cada 100 quedan embarazadas.
  • Lo mismo les pasa a las 40 de cada 100 mujeres que emplean las llamadas duchas vaginales. Totalmente INEFICAZ.
  • Entre el 25 y el 29 % de las parejas que emplean la "marcha atrás", el espermicida o el método Ogino se llevan la sorpresa nueve meses después. Es por tanto NO MUY EFICAZ. He aquí donde se encuentra el método admitido pro la Iglesia.
  • Dentro de los MODERADAMENTE EFICACES estarían el diafragma, los condones (con un 15 %) y el capuchó cervical (éste no lo entiendo, ¿será tapándole la cabeza a tu novia?, pero con un 16 %)
  • Los clasificados como muy eficaces (entre un 5 y un 1%) son: parches y píldoras anticonceptivas, anillo vaginal, "la píldora del día después" y el DIU.
  • Y por último, el TOTALMENTE EFICAZ: la abstinencia.
Lamentablemente, es mucho más irresponsable y pecaminoso traer a una criatura a este mundo sin poder asegurarle un futuro, o sencillamente practicar un aborto "caprichoso", que utilizar un método anticonceptivo. Por otro lado, la abstinencia es ridícula porque hemos nacido sexuados; es ir "contra natura" y la abstinencia mediante la represión y la coacción (como hace la Iglesia) puede llegar incluso a ser peligroso para la salud mental del individuo, sobretodo en los miembros más jóvenes con una sexualidad incipiente.

Realmente no se trata de una cuestión de darse placer de manera egoísta, sino de hacer presente una mediante este acto el amor que una pareja se tiene. Lo importante no es la concepción sino el hecho en sí de la manfestación del amor. Y, díganme, ¿hay algo más puro que el amor?

Los intentos de controlar la sexualidad de los cristianos me parece algo casi pornográfico, que atenta contra la auténtica libertad y dignidad de las personas, anulándolas como seres humanos y rebajándolos a simples animalicos, ovejas de su rebaño.

2 comentarios:

Azid Phreak dijo...

No creo que un tema tan comentado y tratado con el respeto que lo haces, pueda generar incomodidad entre los que reposamos el vuelo por aquí con mayor o menor asiduidad. En mi caso, creyente pero cada día menos conforme con alguna de las caducas normas católicas, la ofensa no se ha producido, pues mi opinión no difiere de la tuya ni un palmo.

Hay veces que pienso que pasaría si todos siguiésemos esa norma de la abstención o nos casáramos "con el fin de tener hijos". ¿Qué pasaría entonces si las parejas disfrutasen de su sexualidad naturalmente sin tomar medidas preventivas? ¿Acabaríamos todos repudiando a nuestros hijos enviándolos a orfanatos como a las niñas en China? ¿Acaso eso es más "honorable" que disfrutar de una sexualidad natural con tu pareja?. ¿Y todos aquellos que ahora no puedan pagar mes a mes su hipoteca o lleguen a fin de mes ahogados?¿Tienen que reprimir sus impulsos sexuales y dormir en camas separadas?. Y no entro en la cantidad de enfermedades que se podrían evitar en el mundo gracias a los preservativos porque daría para escribir un libro.

No quiero ser yo quien levante la polémica, pero creo que (desgraciadamente) la Iglesia tiene muchos problemas internos por los que preocuparse (pedofilia, homosexualidad,...). Para limpiar la calle primero hay que limpiar la propia casa, pues para aleccionar primero hay que dar ejemplo.

No se si esto último podrá molestar a alguien, pero es realmente lo que pienso. Si alguien se siente agredido o quiere debatirlo, solo tiene que decirlo.

Un saludo amigo.

Pablo dijo...

Azid:

Muchas gracias por tu comentario.

Sin palabras.

Un saludo.