15 de diciembre de 2008

Alpargatas a Bush

Por la mañana, me gusta despertarme con la radio, escuchando las noticias. En la mayoría de las ocasiones acabo levantándome exclamando "el mundo está jodío" (a modo de grito de guerra, para darme ánimos e incorporarme de la cama). Lo que pasa es que de vez en cuando se escucha alguna noticia que otra que te cambia cambia la cara para bien. En este caso, esta mañana, he comenzado el día muy satisfecho del "zapatazo" que casi recibió Bush proveniente de un periodista irakí.

¿Recuerdan ustedes la sensación de picazón de la alpargata (zapatilla) de mamá en la nalga después de haber hecho algo malo? ¿Recuerdan cómo lloraban la segunda vez, cuando la veían con el calzado en la mano, mirando fíjamente y diciéndoles: "Pasa. Pasa que no te voy a pegar. Pasa"? Oigan, qué bien merecido nos estaba (en la mayoría de los casos, no digo que hubiera alguna injusticia) y cuánto aprendíamos de ello. Pues algo así es lo que le ha pasado al presidente en funciones de USA. El lanzamiento del zapato del reportero de origen árabe es el zapatazo que la Humanidad le tendría que haber dado a este hijo caprichoso y consentido, que no es otro que Bush.

Me he sentido plenamente reconfortado al saber que alguien ha tenido las agallas de darle simbólicamente su merecido: unos azotes con la zapatilla.

En el mundo árabe el tirar los zapatos a otra persona es un insulto; imagino que porque los zapatos están en contacto con lo más rastrero (el suelo), con la suciedad, porque son malolientes (algunos) y porque con ellos se suele pisar a los detestables insectos, como las cucarachas.

Comentan los medios que más de un centenar de letrados ya se han ofrecido a defender al pobre informador cuyo acto, premeditado o no, es compartido por la mayoría de los ciudadanos de cualquier país que ustedes conozcan, da igual.

Ignoro a qué tipo de juicio o condena intentarán someter a este pobre individuo, pero a quien ponga a los políticos sin alma sus pies en el suelo, quien escarmiente o de un par de tirones de orejas, quien diere con su "alpargata" un par de azotes en el culo a los dirigentes que dirigen al pueblo sin contar con el pueblo; a ese deberían hacerle un monumento.

No soy informático, pero si hay alguien con un poco de habilidad, ya podría dedicarse esta noche a programar unas líneas y crear algún juego sencillico, de estos que se ven en la red, para que más de uno pudiera desquitarse también y tirarle nuestra alpargata electrónica al niño mimado de América.

2 comentarios:

MORONDANGA dijo...

ya existen al menos cien juegos que tienen que ver con la idea de tirarle zapatos a bush...

Ah...al periodista iraqui le darian alrededor de 15 años de prisión...si sobrevivio (estaba internado) a la golpiza "propinada" (nunca en mi vida escribi esta palabra) por algunos conocidos de Mr George

Pablo dijo...

¡Hola Morondanga!

Muchas gracias por la información y también por pasarte por este humilde blog.

Un saludo y hasta pronto.