30 de enero de 2009

Un zapato gigante en homenaje al periodista que lanzó el suyo a Bush

Fuente AFP, vía Yahoo! España

Una escultura en forma de zapato gigante, homenaje al periodista iraquí Muntazer Al Zaidi, que lanzó los suyos al ex presidente estadounidense George W. Bush, ha sido instalada en Tikrit (180 kilómetros al norte de Bagdad), ciudad natal del ex dictador Sadam Husein.

La obra del artista bagdadí Laith al-Ameri mide tres metros de alto por dos cincuenta de largo y representa un zapato en el que se ha plantado un árbol.

Fue instalada el martes en el jardín de la Fundación de la infancia, una organización iraquí que se ocupa de niños cuyos padres murieron víctimas de la violencia que asola al país desde la invasión estadounidense de marzo de 2003.

Esta escultura "es un regalo a la familia de Muntazer Al Zaida, un héroe cuyo acto permitió a todos los iraquíes alzar la cabeza", afirmó Faten Massiri, una responsable de la Fundación durante un acto al que asistió la directora Chaha al Juburi.

El 14 de diciembre, el periodista se levantó en plena conferencia de prensa del presidente estadounidense y del primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, gritó "éste es tu beso de despedida, perro" y le lanzó a Bush sus dos zapatos.

El juicio del periodista, todavía encarcelado, estaba previsto para el 31 de diciembre ante la Corte central criminal de Irak, competente para asuntos de terrorismo, pero fue aplazado 'sine die' en el último momento.

Preguntada por AFP, una fuente judicial indicó este jueves que no había ninguna fecha nueva para el juicio.

4 de enero de 2009

Reactivando economías

No soy economista. Digo esto porque me voy a atrever a "criticar" (aunque la palabra exacta sería comentar) la solución que nos proponen para "reactivar la Economía": consumir.

A mí me choca que para que salgamos de la crisis tengamos que hacer sangrar la "economía doméstica" comprando como si nada en este mercado de vendedores de sonrisa falsa y productos de "funciona perfectamente; no le aceptamos el cambio".

Sí. Parece que la culpa de que los parqués financieros se derrumben como castillos de arena lo tienen los consumidores, que no supieron ahorrar en tiempos de bonanza para éstos de vacas flacas. Y digo yo: ¿ahorrar qué y cómo?

El momento que nos tocó vivir era el momento que nos tocaba vivir: jóvenes en edad de emancipación, con trabajo de sueldo tímido y con el director del banco esperándole con los brazos abiertos en la puerta de la sucursal. Eran tiempos de "vamos hombre, que la semana que viene subirá un millón más" (los pisos se vendían en pesetas, porque en euros nos costaba calcular), de cenas en restaurantes, de complementos espectaculares en no sé que tienda de D&G y coches que puedo pagar porque el euríbor está bajo.

¿Quién entonces (como lo contrario ahora) dijo: ahorrad?

Comprad -nos dicen- y saciad vuestra sed de consumo desmedido en tiendas de tecnología de usar y tirar, ropa de temporada y perfumes que te harán sentirte más guapo. Intercambiar vuestro dinero por cosas que creáis necesitar. Reactivaremos la Economía exprimiendo hasta el último céntimo de la vuestra. Porque yo, alto mandatario de gobiernos, dueño de bancos, constructoras, empresas, presidente de foros monetarios internacionales, dirigente de sindicatos no supe velar por la ECONOMÍA por mi falta de previsión, mi codicia o mi descuido.

Deberíamos -y acabo ya- decir: no. Y no comprar más que lo justo y necesario. Que digan lo que quieran las empresas, constructoras, bancos, economías, gobiernos o sindicatos, pero nosotros deberíamos plantarnos y decir no. Porque con sueldos míseros, productos caros, ropa de usar y tirar y el monstruo de la hipoteca en el portal de casa no se puede consumir.

De lo contrario, la crisis hará más rico al rico, y más pobres a los pobres.