3 de abril de 2009

Ricos y maleducados

"Rubia de bote,
chúpame el cipote".

Como ven, nuestros niños de la selección de española de fútbol no solo son grandes deportistas, si no que, además, son capaces de elaborar complejas composiciones poéticas después de jugar un duro campeonato de clasificación en Turquía, y dedicárselas a una reportera del programa de televisión "Estas no son las noticias", reportaje que se emitió en la madrugada del jueves al viernes, 4 de abril de 2009, en la cadena de televisión Cuatro.

Mi intención no es criticar la educación de nadie, ni decir lo que cada cual tiene que hacer, que para eso ya somos mayorcitos. Pero sí que nuestros jugadores de "la roja" deberían tener en cuenta una cosa: que mientras estén al servicio de la selección, sus jugadores son empleados públicos (no nos olvidemos que la selección española de fútbol se paga con nuestros impuestos) y por lo tanto han de tener un respeto escrupuloso hacia cualquier persona a la que se dirijan por ser representantes del Estado en el mundo del deporte.

¿Debería la federación nacional de fútbol, el Ministerio competente del cual dependa el mundo del deporte español, el seleccionador o quien proceda, aclarar a nuestros jugadores un par de puntos sobre el trato que han de dispensar a cualquier persona cuando estén en representación de la bandera española? ¿Es éste un ejemplo del ambiente en el que se mueven los jugadores de élite? ¿Es el ejemplo de superación que debemos dejar ver a nuestros niños?

Nota: A la hora de redactar esta entrada no se ha publicado el vídeo en el que aparece el pareado citado, así que prometo incluirlo en cuanto esté disponible.

2 comentarios:

Azid Phreak dijo...

El que en una frase coincidan el término "fútbol" y "borregos" no debería sorprenderte amigo Pablo. Yo no soy muy futbolero así que no me ensañaré mucho, pero poco puedo esperar de un muchacho (generalmente menor de 25-28 años) al que le pagan una verdadera salvajada por jugar al fútbol una vez a la semana (de acuerdoooo, a veces el esfuerzo consiste en dos partidos semanales).

Siempre que alguien saca a la luz esta situación que comentas, suelo recordar que los jugadores de fútbol (y de cualquier deporte en general) de antes tenían carrera universitaria o estudios o algo que se le pareciera. No puedo darte más datos ahora pues es mi padre el que me lo recuerda una y otra vez. Se que alguno fué médico, abogado,.... después de jugador.

En los tiempos que corren, ¿para que va a preocuparse un chaval de 19 años en estudiar algo para labrarse un futuro, si le están ofreciendo más dinero al año del que pudiera obtener trabajando en una década por jugar al fútbol?. Para mi ese es el problema central. Críos con más dinero en un año del que podamos ganar tu y yo en nuestra vida laboral. Es muy difícil que a un adolescente no se le pongan los ojos como a tío Gilito al ver a estrellas del deporte como estas y evidentemente intentarán seguir su camino y tomarán ejemplo (tanto de lo bueno como de lo malo).

Dificil solución tiene amigo Pablo. Difícil solución.

Pablo Alcolea dijo...

Estoy de acuerdo contigo, amigo Azid. Totalmente de acuerdo. Un saludo.