28 de junio de 2009

Goodbye, Mr. Jackson

Hay que reconocer el talento excepcional, poco habitual en cantantes, que mostraba a la hora de hacer de sus conciertos auténticos espectáculos de luz, música y baile. Ser tan completo requiere mucho entrenamiento, pero ser completo y buen autor no es fácil.

Admito que el cantante nunca gozó de mi simpatía y que tampoco me atrae mucho la obra de Michael Jackson, algunas canciones quizás, y unas más que otras. Puede que sea porque todavía no le he perdonado (ni superado) el terror que me dio ver por primera vez su famoso videoclip Thriller (con el que Jackson elevó este género a la categoría de arte) y el pánico que suscitó en mí durante esos meses escuchar los primeros acordes del tema en cuestión; y era tal que corría a esconderme detrás del sillón, acurrucado con las manos tapando fuerte las orejas y los ojos bien cerrados. Tenía 4 años.

Viendo y recordando a Michael Jackson en los sucesivos reportajes de televisión pienso en lo realmente triste que debió ser su vida; puede ser que por eso se convirtiera en un personaje tan solitario, excéntrico y sobretodo polémico.

Yo no quiero recordar al Michael Jackson hombre, si no al músico que había en él.

Descanse en paz

P.d.: Me quedo con esta etapa, antes de que lo viéramos crecidito y convertido en zombi.

2 comentarios:

●•· √эиμⓩ ·•● dijo...

Jajaja... muy buen articulo, en realidad Jackson fue bueno en lo que fue bueno, su estilo en la manera de bailar. Se le reconoce y admira, pero sinceramente, no creo ni dejar al aire ni un suspiro por su ausencia.

Saludos!

Pablo Alcolea dijo...

En la última década, Jackson se convirtió en una caricatura de sí mismo. Su decadencia, como estrella y como persona, ha sido tan mediática que le ha consumido.

Gracias por tu vista. Hasta pronto.