26 de septiembre de 2009

Más I.V.A. Más caro

Se trata de una de las medidas anti-crisis anunciadas por el Gobierno de la nación durante la presentación de los presupuestos generales del Estado para el año 2010. El Impuesto sobre el Valor Añadido general pasará del 16 % al 18 %, el I.V.A. reducido del 7 al 8 % y el superreducido se mantiene al 4 % a partir del 1 de junio de 2010.

Por así decirlo, comprar un frigorífico, un pantalón, o la factura de la luz o el teléfono, por ejemplo, saldrá un 2% más caro. Y al pagar el agua, ir al dentista o comprar una vivienda habrá que sumar un 1 % más que hasta ahora.

Con este incremento, dice el Gobierno, y así publica El Mundo.es, se “prevé recaudar 5.100 millones más.” A esta política de aumento del “impuestos para todos” hemos de añadir la eliminación de aquellos 400 famosos euros de deducción del I.R.P.F.

Dice la señora vicepresidente primera del Gobierno, Mª Teresa Fernández De la Vega, que ésta es "una reforma equitativa y solidaria", recoge El País.com. Y sí, efectivamente, como está usted pensando, los precios van a subir, seremos más caros, y quien más lo va a sufrir serán aquellos que menos tienen.

Por otro lado, a quienes que se quejan, la vicepresidente les ha contestado diciendo que "nuestra presión fiscal seguirá por debajo de la media europea", que si bien es cierto, la comparación no es muy acertada, teniendo en cuenta que los sueldos en los países más avanzados de la vieja Europa son bastante superiores a la media española.

Si se aprueba en las Cortes estos presupuestos generales, vamos a ver cierto malestar entre el pueblo, poco dispuesto a que le toquen el bolsillo. Los aumentos de impuestos, digamos, cada vez son menos aceptados por la ciudadanía, en tanto en cuanto, no se llegan a ver claramente en cómo repercute socialmente. Porque, si dijéramos que se ha mejorado en gran medida los servicios sanitarios, la inversión en la educación, investigación e innovación de los cuales hoy recogemos frutos, yo diría que el trabajador de a pié no se “molestaría tanto”. Pero, qué quieren que les diga, cada vez que uno paga sus impuestos, se pregunta para qué y en qué saca han caído, porque a simple vista uno no puede apreciarlo.

Es tan solo un aspecto destacado de entre las novedades que presentan los Presupuestos Generales del Estado. Ahora nos esperan largas tertulias radiofónicas y debates televisivos sobre macroeconomía, con términos y cifras que se mezclarán cual sopa de letras y que nos tendremos que tragar, nos guste o no, como ésta.

Es una lástima que haya un foro ciudadano de discusión ágil en el cual expresar nuestras inquietudes a nuestros representantes políticos. A veces pienso que lo que les hace falta es bajarse del escaño y patear más frecuentemente las calles, para conocer de primera mano las auténticas necesidades sociales. Lamentablemente, esto solo sucede durante un corto espacio de tiempo cada cuatro años.

Fotografía: + IVA.
Autor: Pablo Alcolea (
www.flickr.com/photos/encespaico)

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