21 de marzo de 2010

33 MB

Antes de comer he encontrado un hueco para consultar mi correo. Es algo que hago varias veces al día, para ser diligente en la comunicación con los remitentes de las comunicaciones recibidas. Sin embargo, en muchas ocasiones, estarán conmigo de acuerdo en eso, el correo electrónico recibido suele ser de contenido bastante liviano y de difícil credibilidad, aunque cargado de buenas intenciones. En la mayoría de las veces, en estos últimos, se tratan de hoax, es decir, de bulos que no tienen otra finalidad que la de propagarse. No hay ánimo de lucro ni intención de fraude, pero ocupan espacio en el disco duro y roban mucho tiempo al que los lee.

Por favor, no saturen los correos de sus amigos o compañeros con e-mails ñoños, pseudograciosos, trágicos, con maldiciones o bendiciones condicionadas, etc. No le hagan perder el tiempo en leer uno a uno los 19 correos que reenvían sin pestañear, sin saber a quién y con las medidas de seguridad precisas.

Por favor, no saturen los ordenadores, las cuentas de correo de sus familiares, amigos o compañeros con 33 mb de correos que pueden gustarles o no. Antes bien, inviertan el tiempo utilizado en escribir una carta electrónica original, dedicada y pensada para esa persona.

1 comentario:

Azid Phreak dijo...

Lo tuyo es una batalla perdida amigo Pablo.

Llevo años con la misma cantinela y el único remedio eficaz que he encontado, a pesar de ser bastante drástico, fue el de poner en la lista de spam a más de uno y comunicárselo.

Harto de recibir correos del niño que necesita pulmones, de la madre angustiada por la desaparición (irreal) de su hija o del amigo de turno que te dice que si reenvías el correo a otras 10 personas Bill Gates le va a mandar un Ferrari a casa, mandé un correo a todas mis amistades/familiares hace un ar de años informando de que no siguieran distribuyendo hoax y spam. Les facilié incluso páginas encargadas de recopilar las falacias "emaileras" más conocidas para que comprobaran su veracidad.

Hubo quien se lo tomó bien y hubo quien ignoró mi petición, llegando así a engrosar mi lista de spam (previo aviso). Se que suena burro, pero a mi me quedó claro que peticiones formales y educadas como la que encabeza esta noticia no suelen tener el efecto deseado, teniendo que ser repetidas casi mensualmente. Y es que... qué daño ha hecho internet a algunos...

Un saludo amigo!