6 de mayo de 2011

Bastante bien estamos

He hablando por teléfono con un buen amigo esta tarde que me comentaba lo bastante liado que andaba en estos días con el trabajo. Alegre, por un lado, por poder sentirse cansado de trabajar, pero molesto, por otro, por cómo algunos de sus clientes suelen solicitar sus servicios.

Algunos de sus clientes son partidos políticos, que encargan a su empresa los productos que se va a distribuir en nuestro país relacionados con la publicidad de la campaña electoral. El origen de su queja no es tanto por el volumen de trabajo sino, más bien, por los tiempos. Al parecer, encargan la fabricación de estos productos demasiado tarde; tan tarde que tu jornada laboral deja de ser de 8 horas para ser de 12 horas y así cumplir con las fechas de entrega.

En tono divertido, continuaba mi colega diciendo que no se explicaba la magnitud de la descoordinación que al parecer existe en los partidos con respecto a la cuestión de la publicidad impresa. Decía que, sabiendo con meses de antelación cuándo son las elecciones, cómo era posible que hicieran un pedido con tan poco margen de tiempo, en algo que debería estar muy bien programado y, además, listo desde mucho antes de que se inicie la pegada de carteles.

“Si no saben organizarse para preparar unas elecciones, ¿cómo van a saber organizarse para dirigir un país? Bastante bien vamos para lo que podría ser. Y no son unos: son todos.” No son palabras textuales, pero si muy cercanas. Y es cierto, teniendo en cuenta que la organización de un partido político está bien estructurada, con funciones muy bien delimitadas, parece mentira que se llegue a tal calibre de aparente descontrol.

050511-elecciones-municipalesMientras escribo estas líneas se acaba de dar el pistoletazo de salida de una campaña electoral que ha estado antecedida por dos cuestiones que empiezan a cansar a la opinión pública: la crisis y Bildu, y en estos quince días me parece que vamos a sufrir más que en otras ocasiones.

Pienso que en estos momentos todos deberíamos dar un auténtico ejemplo de democracia y abrir nuestros oídos, nuestros ojos, nuestra mente…. y luego leer, ver, escuchar, para después, meditar bien qué papeleta introducir en el sobre. Creo que es obligación de todos el ser responsables con la elección de quienes nos gobiernan, porque todos, nos guste o no, vamos en el mismo barco.

Solo los ciudadanos responsables con sus deberes podrán exigir responsabilidades a quienes, sentados en los escaños, les representan.

Ilustración: J.R. Mora. www.jrmora.com

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