14 de marzo de 2012

Nos han metido un gol

Desde que estalló la crisis estoy bastante requemado, cual resto de comida en una sartén sin teflón. Uno se levanta y se acuesta escuchando las noticias por si acaso le han bajado el sueldo en un descuido y sin avisar.

Los noticieros vomitan cifras y opiniones que te entran por un oído y te salen por el otro, porque aquí todo el mundo parece saber cuántos millones cuesta cada cosa y por dónde sería mejor recortar. Yo hace un tiempo que vi las barbas de mi vecino recortar, y por eso intento aguantar estoicamente lo mejor que puedo el temporal.

Pero de vez en cuando, salen a la luz noticias de estas que hacen que te cortes en la cara al afeitarte. Me refiero a noticias que te indignan gravemente (como grave es el corte que te haces al afeitarte). En este interés de descubrir, rebuscar o desempolvar papeles, facturas, informes o expedientes de entre los cajones, es donde surge el titular:

Diario AS.com

Los clubs adeudan a Hacienda 752 millones”. “490 corresponden a Primera División y 184 a Segunda”, dice el subtitular.

La noticia ha dado que hablar hoy, sobre todo entre los pequeños empresarios y autónomos: “deja tú de pagar un mes y ya verás lo que te pasa”, es la idea que más se repite entre ellos.

Y es cierto. Teniendo en cuenta las cifras astronómicas que manejan los clubs, los contratos por cantidades indecentes que se firman para fichar a jugadores y entrenadores; los viajes, las primas (estas no son de riesgo, a no ser que conduzcas a 180 km/h por la Castellana), los caprichos y fiestas, las ventas de camisetas y demás merchandising, parece mentira que sean capaces de deber tal cantidad de millones a la hacienda pública, en definitiva, a todos los españoles.

A estas alturas, puede que ya se imaginen que, quien les escribe no es muy seguidor del fútbol. Bueno, pues ni eso ni todo lo contrario: me gusta el fútbol, pero lo que ustedes ven en las ligas dista mucho de ser lo que es.

Por esto, me indigna más todavía (hasta el punto de casi hacerme enfadar) que haya gente capaz de gritar y manifestar al borde del infarto en los estadios de fútbol y no sea capaz de hacer lo mismo para exigir el blindaje de la Educación y la Sanidad, para exigir un futuro mejor. Me pregunto si los forofos que aplauden hoy en los campos de fútbol lo harán mañana con tanto entusiasmo cuando nuestros políticos nos digan aquello de que “no hay ni para pipas” y entonces comprendan que por culpa de aquellos que esquivan, evaden o directamente no pagan sus impuestos, sus hijos, sobrinos o nietos no pueden disfrutar de guarderías, escuelas o mejor atención sanitaria.

Quienes hoy son accionistas, socios o lo que sea de un club, deberían sentirse exhortados a que se organicen y convoquen una asamblea para proponer el pago inmediato de lo que es de justicia sea tributado y si tienen que reducir gastos, que hagan como el resto de los mortales, y se abrochen el cinturón.

Me quedo con la sensación de saber que puede que nos hayan metido un gol, pero que le quede claro que el partido acaba de empezar, y lo vamos a ganar.

No hay comentarios: